Relato de una muerte segura

La tarde en la que dejaría de existir, Pedro Torres se despertó intranquilo, tenía que recoger a su tío. Soñó que cruzaba un rio extenso donde la corriente lo arrullaba, por un instante se lleno de gozo. Pero al despertar sintió que estaba cubierto de barro. Siempre sufrió de pesadillas me comento Juan Torres, su padre.
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